Salud mental y crisis social

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Diplomado en Adicciones U.C.

La presente situación social que vivencia nuestro país, puede propiciar problemas de salud mental. Las demandas de la ciudadanía instaladas en la opinión pública y en nuestra sociedad desde hace algunas semanas, son elementos de estrés e inseguridad.

Estos posibles problemas en salud mental que se pudiesen generar, en gran parte, están derivados de las inequidades sociales, de situaciones de profunda pobreza estructural que está socavando la calidad de vida de los chilenos.

 Como hemos comentado en otras columnas, las condiciones de inseguridad económica del mercado de trabajo. La relación entre las malas condiciones laborales y los problemas sociales son manifiestos de posibles alteraciones psicológica en los individuos. Asimismo, por ejemplo, el efecto de los trabajadores y ciudadanos que optan por huelgas en nuestro país, pueden derivar en alteraciones del ánimo cuyos efectos son negativos para la salud mental, en la mayoría de las ocasiones.

Una de las verificaciones entre la seguridad económica y social con la salud mental, es la que nos muestra un estado anímico estable entre la gente que percibe una prestación de huelga, respecto de aquellos trabajadores, que no poseen esa garantía.

Un instrumento de seguridad económica como la renta básica incrementada y garantizada podría ser una buena respuesta a la epidemia de salud mental que se avecina como los manifiesta desde hace años varios informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Una de las alteraciones mentales ligadas a la crisis social y económica actual es la depresión. Esta patología se va acrecentando al no ser detectada. Son muchos los trabajadores y ciudadanos que pueden padecer de esta patología mental. Reiteramos que uno de los peligros de este cuadro, es que si no es detectado a tiempo puede agudizarse, causando estragos en los círculos más cercanos de las personas que la padecen. Por ejemplo, hay casos en que los estados depresivos se incrementan en un trabajador o ciudadano que ha sido desvinculado de su fuente laboral o se ve imposibilitado de laborar.    

Por tales razones debemos estar atentos ante las alteraciones mentales, para recibir un adecuado diagnóstico y poder enfrentar las crisis sociales y económicas. Recordemos que la palabra “crisis”, implica crecimiento y debemos afrontarla positivamente por el bien social y común de nuestro país.